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Economía de la complejidad: hacia un nuevo paradigma.

yosorep
19 sept
4 min de lectura

La Economía de la complejidad es un "nuevo" paradigma que desarrolla en paralelo a las ideas de los sistemas complejos una explicación más completa.


En estas reflexiones que me atrevo a hacer quiero mostrar que sin dejar de cuestionar la Economía clásica no pretender prescindir de todo lo que de manera apropiada nos ha aportado hasta hoy, pero si quiero reconocer, aprovechar y en definitiva completar de una manera que la sobrepasa a los paradigmas desfasados de esa Economía clásica y walrasiana.

 

El principio esencial de este paradigma es declarar que la economía es compleja, como el mundo lo es, y lo demuestra la teoría general de la complejidad en todos los ámbitos de las ciencias, sean naturales como sociales.

 

La complejidad económica no es más que reconocer el nivel al que hemos llegado en esta ciencia, de modo que la realidad supera y reconoce como insuficientes los modelos seguidos hasta ahora, simples y lineales, basados en sistemas de ecuaciones básicas y en conceptos que, en definitiva, no han demostrado ser capaces de describir ni predecir la realidad del mundo económico y de las posibilidades de crecimiento y desarrollo de las misma.

 

Sin embargo, hay un nexo predecesor, que no elude la posible influencia de un sesgo identificativo con las propias ideas que de la economía he desarrollado en mi experiencia de estudio.

 

Y me refiero a la cercanía o incluso identidad que supone las ideas de la Economía Austríaca con las propias de la Economía de la complejidad. 

 

Hay que ser consciente y sincero de que el descubrimiento y la profundidad que se alcanza en la aceptación de este paradigma tiene una influencia que me permiten aceptar plenamente sus ideas en la base de la idea personal y desarrollada que a su vez  me ha llevado a ser ferviente seguidor de la Economía Austriaca en general, pero también de los aspectos más modernos de la economía de la conductual o behavioral finance, más reciente, y en cualquier modo más alejada de los aspectos más clásicos de la economía clásica y convencional.

 

Insisto. Siempre sin renunciar a lo que en cualquier caso cada autor o ideas haya podido aportar de manera positiva o negativa en la economía clásica desde Adam Smith hasta nuestros días.

 


La Economía Austríaca siempre me llamó la atención por ser una opción o paradigma en cierto modo transgresor y heterodoxo, pero que su fácil compresión permite entender e identificarse con una economía más cercana a la persona, la realidad y el hombre que enfrentamos en la vida diaria. –no precisamente el “homo economicus”.

 

Aspectos como la incertidumbre radical, la información incompleta y sesgada, la función empresarial, la concepción de mercado y el propio proceso dinámico observable en la economía nos demuestra, como propone Axel Kaiser, una economía más realista y “callejera” que la que pretenden ofrecer muchos académicos y mediáticos en sus intenciones y manifestaciones.


Es una pasión por comprender la verdad, con una parte de fe y confianza, como de manera religiosa se busca encontrar la verdad y el amor en aquello que tenemos más cerca y que solo una revelación manifestada en la reflexión conjugada con la cotidianeidad nos permite abrazar.

 


Acercarse al hombre es comprender la economía alejada del equilibrio que complace al mainstream que acepta ideas y soluciones irreales que no resuelven ni explican nada.

 

Investigadores de Harvard y del MIT, como Ricardo Hausman y César Hidalgo ya investigaban el desarrollo económico como proceso de acumulación de información callada, no expresada o sobreentendida, en definitiva, tácita y dispersa, que explicando la realidad sin embargo no era comúnmente entendida y en el caso de la comunidad económica, ni siquiera aceptada.

 


Y, sin embargo, la realidad era algo que los economistas austríacos llevaban décadas explicando.

 


Pero hemos de entender y tener claro que no debemos entender en el sentido opuesto este paradigma.

 

La economía no es ni fácil ni compleja.


Es como es, y a ese punto debemos de llegar para comprenderla.


Por lo tanto, debemos tener claro de que lo que hablamos es de una ECONOMIA DE LA COMPLEJIDAD, como corriente de pensamiento fundamentada en la idea de que la economía es un sistema complejo, similar a otras ciencias como la física, la química o la biología, pero no incomprensible.

 

Es sin embargo la capacidad de entender este paradigma, la llave para entender y comprender correctamente esta apasionante ciencia que es la economía….

 

En definitiva, la única pretensión es conocer mejor y reconocer que la economía no es la simple opción que hasta ahora hemos conocido y que la Economía de la complejidad explica más y mejor la realidad económica que nos rodea y la relación que tiene con la Economía Austríaca.


Esta serie de escritos nace con una única intención: mostrar que la complejidad explica mejor la realidad económica que nos rodea y que, lejos de contradecir a la Economía Austríaca, la completa y la ilumina.


La realidad es demasiado compleja para ser controlada, pero suficientemente ordenada para ser comprendida si aceptamos nuestros límites.



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