La Mordaza Digital.
Desde que el mundo existe reconocemos luchas de poder que aún no están extintas y para ello, la manipulación y el control de la información se hacen algo fundamental que necesita de los propios Gobiernos mientras estos a su vez estos se benefician.
Como dice Antonio Escohotado, la verdad se defiende sola, la mentira necesita ayuda del Gobierno.
El diseño y la implantación de un relato fue siempre la forma de conseguir los apoyos populares necesarios de aquellos que aspiran al poder.
Pero estas narrativas necesitan además de una parte de verdad ,aunque cada vez parezca que menos, y desde ahí conseguir la conversión de la gente a través de una ideología o creencia que legitime ese poder.
La dosis de verdad o realidad en la ideología facilitaba los fines, que en caso general son fines personales y tribales, nunca buscando la mejoría del individuo o la universalidad.
En muchos casos hasta lo falso o increíble puede ser defendido con los recursos materiales, mediáticos y sociales convenientes.
Apelar a las emociones, los prejuicios y los deseos populares siempre ha sido de las mejores armas para manejar los rebaños sin opinión.
La diversidad de opinión y creencias, solo cuando como condición humana ha tenido la flexibilidad del espíritu crítico, ha llevado al progreso, mientras que el sectarismo de los que no tienen disposición de revisar sus estructuras de pensamientos ha generado los peores errores de sangre, fuego y muerte de la historia.
Los hechos y la contrastación que debieran ser referencian de las elecciones y decisiones quedan anuladas para los rebaños que se mueven en la complacencia y se alimentan de las narrativas exentas de toda razón y realidad.
Cuando abrazamos un relato somos capaces de retroceder un milenio para enrocarnos en dogmas ideológicos.
El ataque personal es única herramienta que salva a la ideología que se enfrenta a los hechos.
Y en la sociedad actual sufrimos un proceso de regresión que además de demonizar la pluralidad de pensamientos no es capaz de aceptar el disenso sobre las ideas y pensamientos.
Solo se permite el pensamiento único inoculados por grupos de poder y medios.
La inquisición se manifiesta desde la cultura de la cancelación, el ostracismo físico y mediático , cuando no directamente la violencia física directa.
Esto ocurre desde supuestas democracias que utilizan mecanismos totalitarios mientras la población, mas o menos consciente, dice luchar contra la desinformación con la desinformación misma.
Presume de la intención y capacidad que ni tiene ni desean, como el refranero dice, dime de que presumes...y te diré de qué careces.
La democracia y la libertad de pensamiento son amenazadas por el relato oficial que señala como enemigo del pueblo a todo aquel que trate de deslegitimizar a la mayoría.
Mayoría que se auto valida, aunque no esté poyada en la razón y los hechos, porque su narración se presenta interesada y maniqueamente como interés general o para bien común.
En diversos eventos y acontecimientos ya históricos pero recientes podemos reconocer estas estrategias: la pandemia, cambio climático, asuntos de geopolítica, etc…
Dicen estar en contra de la desinformación, pero es mentira, porque su modo de operar se apoya en desinformar a través de discursos que si no aceptas serán deslegitimados.
Al mismo tiempo mantienen un discurso falaz y manipulado que se caracteriza por la incoherencia de su contenido que puede ser cambiado en cualquier momento en función de los intereses. Y cuando hablamos de actos, cualquier restricción no va con los impulsores de estas narrativas, pues ello tienen las indulgencias propias de su religión.
Como decía Hannah Arendt, la mentira constante no tiene como fin que la gente crea mentiras, sino garantizar que ya nadie crea en valores, principios y aspectos fundamentales de la vida.
Cuando no se puede distinguir entre la verdad y la mentira, cuando la población queda limitada y es capaz de autolimitarse en sus pensamientos y en la exposición, cuando el valor del juicio crítico es amenazado por el ostracismo, entonces la censura ha vencido.
Estamos llegando entonces al tipo de personas listas y necesarias para el poder de las élites.
Cuando la lucha contra la desinformación se convierte en mediática y política, podemos intuir que realmente se intenta lograr el monopolio de la mentira.
La amenaza contra estos gobiernos e instituciones promotores de la propaganda y el pensamiento único, de las ideologías dominantes, son los individuos libres que se expresan de manera individual, no tribal, con criterio propio.
La injerencia extranjera.
Las compañías tecnológicas de Silicon Valley son las creadoras del relato que prevalece en occidente.
Participan en el proceso de ingeniería social empresas como Microsoft, Alphabet, Apple, Amazon, Meta, …que son los valedores del ágora digital donde se formulan todos los pensamientos e ideas, controlando el relato con agencias de verificación y con un necesario enemigo común en las empresas tecnológicas chinas.
Mientras todas estas empresas controlan dos tercios de los datos occidentales, incluido Europa, no podemos estar seguros del uso que le darán sin tener en cuenta nuestras intenciones.
Solo señalar el espionaje chino justifica y distrae de la realidad que ellos manejan.
Ya conocemos casos como el de Cambridge Analytica con Meta que señalan como estas organizaciones son utilizadas por los que mandan como censores en las elecciones europeas de 2024 disfrazados de luchadores contra la desinformación.
La mordaza digital se hace efectiva tras leyes cocinadas a tal fin que proponen evitar injerencias extranjeras como las de Rusia, mientras pasan de largo sobornos de países como Marruecos o Qatar a parlamentarios en Europa.
La propia Úrsula Von der Leyen en el Foro de Davos señaló que luchar contra la desinformación es un objetivo prioritario, pero entendiendo desinformación datos, hechos, ideas y pensamientos que van en contra de la agenda globalista que le debe su puesto y con la OTAN como criatura de poder.
En definitiva, mantener un statu quo que ampara a las élites, enfrentadas a regímenes como el de Rusia y China.
Censura, factchecking y democracia controlada.
Por no decir lo correcto que, seria señalar que no vivimos en democracia, podemos asegurar que vivimos en una democracia controlada.
En este sentido, recordar el descanso de las declaraciones de Samuel Huntington, perteneciente a la Comisión Trilateral que declara sin complejos que los desafíos de las democracias son internos en tres sentidos:
· La posibilidad de ruptura de los mecanismos de control social.
· Las deslegitimaciones de las autoridades políticas y formas asimiladas de autoridad.
· Exceso de demandas de la sociedad al Gobierno que superan su capacidad de respuesta.
En definitiva, el statu quo debe permanecer cómodo y para ello es necesario fomentar la complacencia y apatía ciudadana porque cualquier participación política y acción social es someter a los regímenes actuales a presiones internas que conduzcan a intereses contrarios para el largo plazo, en su caso de EE. UU, pero en los demás casos occidentales en cada uno de los países o organismos como la UE.
Y se quedan tan anchos…
En el caso de España hay una injerencia evidente que no se quiere discutir y que nos ha empujado a la construcción europea que hoy conocemos.
La sucesión del régimen franquista se llevó a cabo imposibilitando un proyecto nacional y una política exterior independiente.
Consecuencia de ello el país se desintegra hacia afuera mientras cede competencias a organismos supranacionales y los dirigentes nacionales se manifiestan como meros peones administrativos que son intercambiables si efectos.
La censura se amplia desde redes sociales a favor de internet e incluso empresas publicitarias. Todas organizadas en línea con la excusa de combatir noticias falsas haciendo todo lo posible para que las personas no puedas disponer de información ni voz para confirmar la verdad que contradice las versiones oficiales.
Los medios de comunicación son influidos por los lobbies de presión o think-tank financiadas, como el caso del Atlantic Council o sociedades como la Open Society de George Soros, que buscan a través de verificadores de noticias resolver la incapacidad de algunos medios.
Todo señalado por el descrédito periodístico de los que paradójicamente trabajan como guardianes de la comunicación social que fijan la agenda de la opinión no solo diciendo qué hay que pensar sino obligando a ello.
Los mismos que se han encargado de destruir el periodismo son los creadores de las redes de verificación.
Como siempre generan un falso problema para el que la solución son ellos.
Para ello se amparan en la consciente y programada falta de educación y cultura de la población que, abundando en su falta de tiempo o desperdicio del disponible aseguran en la desidia el poder de estas élites.
Los gobiernos y corporaciones llevan años alimentando la destrucción de la educación para limitar el criterio de los ciudadanos, el acceso a información y el interés por la realidad.
La paradoja es que, disponiendo de avances tecnológicos, internet y suponiendo que la sociedad de la información nos haría libres y con capacidad para expresarnos con libertad, sin embargo, ha degenerado en un instrumento al servicio del poder para todo lo contrario.
Con posibilidades de acceder a las fuentes, hemos decidido-algunos- aceptar la desinformación, la mentira, el insulto como razón , la mala educación y la ignorancia complaciente.
Palantir, el ojo que todo lo ve.
Palantir es una empresa de EE.UU. especializada en gestión de Big Data que también actúa como un sofisticado espía y policía del mundo, siempre al margen de la ley.
Oficialmente creada en 2003 por Peter Thiel para evitar otro once de septiembre, la excusa estaba en la integración de información dispersa y fragmentada para un uso más eficaz contra el terrorismo.
Para ello usaron los algoritmos que utilizara en Pay Pal y poder así integrar toda esa información.
Se inspiró en el Señor de los Anillos para el nombre de la empresa. El Palantir era una piedra vidente, esférica que servía para ver los acontecimientos presentes, pasados y futuros y poder comunicarse con otros.
Se inicio como start up gracias a una firma de capital riesgo llamada In-Q-Tel, una herramienta financiera de la CIA para invertir en empresas útiles para labores de espionaje. Y la inteligencia de EE.UU. fue el principal cliente de la empresa hasta 2008, como proveedor del departamento de Seguridad Nacional, el Pentágono y diversas agencias federales.
A nivel corporativo, la filosofía de Thiel es defender la disrupción tecnológica y su crecimiento rápido a costa de eludir regulaciones y crear exprofeso para su beneficio.
Una referencia relacionada con su creación es el origen de su relación con Facebook a través del proyecto Lifelog que pretendía tomar datos no estructurados de personas para organizarlos. Una especia de diario virtual electrónico y permanente que se cerró en febrero de 2004, fecha en la que Mark Zuckerberg y Dustin Moskovitz lanzan la primera red social: Facebook.
Zuckerberg es la cara visible de un proyecto dependiente de la CIA en cuyo consejo ejecutivo se sentaba Peter Thiel.
Los destinos de Facebook y Palantir quedan unidos por una relación de datos además de un proyecto de inteligencia artificial humanizada.
Con toda la información no solo pretende resolver asuntos criminales y terroristas, sino también hacer un trabajo de policía predictiva, analizando patrones de vida y hábitos acumulados.
Uno de los campos de pruebas ha sido la franja de Gaza que disponía de palestinos como grupos de control.
Desde el proyecto Habsora -evangelio-, programa israelí de inteligencia artificial militar desarrollado para procesar grandes volúmenes de datos y seleccionar objetivos en tiempo real durante operaciones bélicas. Con ello han sido capaces de seleccionar objetivos que han sido útiles durante la guerra pero que también lo puede ser para estrategias genocidas.
Se han olvidado de respetar dilemas éticos y humanos, dejando la ejecución y responsabilidad en la tecnología.
Alex Karp, consejero delegado de Palantir, es el brazo ejecutor en Ucrania.
Además, se dedica a dar conferencias, firmar contratos o conspirar, como lo ha hecho en Ucrania desde que tiene relaciones con ellos.
A. Karp llegó a un acuerdo con Zelenski que ha convertido a Ucrania en un laboratorio de Palantir que ha tomado el control del Ministerio de Transformación Digital de Ucrania.
También Microsoft, Google, Amazon y Starlink han realizado actividades con el Gobierno de Ucrania y a través de la OTAN han firmado contratos cien milmillonarios.
No solo nos controlan sino que lo monetizan con nuestros impuestos...
La dictadura de la IA.
Los tecnócratas de EE.UU. están aprovechando guerras, atentados, crisis económicas y catástrofes naturales para entrar en organismos públicos con la excusa de mejorar la defensa del país, la eficiencia de las administraciones, reducir desigualdades, garantizar el derecho a la educación de la sociedad cuando en realidad subvierten desde dentro las democracias liberales y las cambian por gobiernos tecnocráticos asistidos por la IA.
Harari ya acuso de las posibilidades que vienen con la IA y sus aplicaciones que permitirán desde detectar una enfermedad y el origen de una epidemia hasta poder controlar nuestros sentimientos y comportamientos por datos biomecánicos.
Una manera mejor de control y manipulación para vendernos aquello que necesitan de nosotros.
Shoshana Zuboff habla de capitalismo de vigilancia refiriéndose a un sistema en el que el producto somos los propios consumidores que cedemos gratuitamente información personal y esencial para esas grandes corporaciones y servicios de inteligencia.
En este sistema se produce una asimetría de información y conocimiento que genera poder para aquellos que se apoderan de información nuestra y hacen negocio con ella.
Nuestra experiencia es convertida en datos conductuales que a su vez genera un excedente conductual que recuerda a la antigua plusvalía del capitalista en la teoría marxista.
De este modo, podemos llegar a decir que esa acumulación de conocimiento es el nuevo capital del siglo XXI, extraído gratuitamente, sin provecho ninguno para los que los proveen y permitiendo incluso un mercado de futuros conductuales. En definitiva una propiedad de nuevos medios de modificación conductual como nueva fuente de riqueza.
El control social podrá llegar a incorporarse a una democracia de datos que incorpora la tecnología al proceso electoral con el riesgo de llegar a un tecno autoritarismo que puede llegar a ser atractivo en un mundo en el que conocemos históricos y numerosos fracasos políticos y el populismo de no deja de crecer.
La posibilidad de una nueva epistemocracia puede devenir en un modo tecnocracia amparada en una base argumental que sostenga que un algoritmo y la IA puede hacer una distribución más eficiente.
Google y el Estado profundo.
Muchas multinacionales han crecido en torno a la revolución digital soportadas sobre aparentemente burbujas bursátiles, sobre unos objetivos que trascienden las comerciales.
En ese sentido, Google además de hacer dinero con publicidad y servicios en la nube, tiene otros negocios y conexiones más oscuras.
Eric Schmidt, empresario filántropo, tomó el mando en 2001 tras el atentado del once de septiembre cuando tomaba velocidad los sistemas de vigilancia global.
Sus ideas se materializaron en un núcleo que formaba un think do tank en el que la ejecución era fundamental, más allá de la agenda. Para ello contó desde 2010 con Jared Cohen, relacionado con funciones gubernamentales con Condoleezza Rice y Hillary Clinton, y cuyo objetivo era transformar y moldear la relación entre ciudadanos, Gobiernos, empresas y sociedades.
Por apuntar otro dato, los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin ya habían recibido gran cantidad de dinero de DARPA antes de contratar a Schmidt un mes antes de los atentados del once de septiembre.
La colaboración entre Google y el gobierno da a pensar si Google y su matriz Alphabet no es más que una extensión de DARPA. Incluso para ello no tuvieron reparo en la contratación de la directora de esta organización dedicada al desarrollo de tecnologías de uso militar, Regina Dugan.
Fue el propio Julian Assange quien señalara que la tecnología era un brazo del Estado profundo o Deep State.
Otro detalle que reseñar es como la conocida Primavera Árabe no es más que un proyecto desarrollado y dirigido desde Google.
Para ello, tanto Jared Cohen como Eric Schmidt unieron su experiencia, contactos y medios buscando que desde Google todas las empresas tecnológicas fueran usadas como herramienta de guerra híbrida que permitía que la tecnología de Silicon Valley estuviese al servicio de la política exterior de EE.UU. y occidente.
Si recordamos aquella primavera, empezó en Túnez y se expandió a Egipto, Libia, Yemen y Siria.
Es también conocido el caso de WikiLeaks por el que se produjeron filtraciones masivas de documentos clasificados que señalaban la forma de actuar del Ejército y la inteligencia norteamericana. Asunto que desacreditó la Administración Obama y a Hillary Clinton como secretaria de Estado.
Assange llegó a tener una reunión con Eric Schmidt, Jared Cohen además de otras personas relevantes y este defendía la necesidad de descentralizar internet y garantizar el anonimato, facilitar a la ciudadanía un sistema cifrado de comunicación y reducir el control de corporaciones y el Gobierno sobre la información.
WikiLeaks señaló a Google como herramienta fundamental para cambiar regímenes políticos y a Cohen y Schmidt con capacidades que superan a las de la CIA. De este modo el proyecto Google Ideas a través de ONG´s se descubrió como promotor de golpes de Estado.
Schmidt sigue trabajando para el complejo militar industrial, es tenido en cuenta en Washington y hace negocios en el sector aeroespacial y la IA.
ID Digital, la marca de la Bestia.
Ya tenemos claro que las grandes tecnológicas Meta, Google y Palantir forman parte de las estructuras de poder y no son simples empresas privadas.
También sucede en China, pero ello no lo ocultan.
El Gran Hermano afecta a las sociedades occidentales que lo ocultan bajo disfraces democráticos y de libre mercado.
Aceptar la agenda que aspira a extender la identidad digital es aceptar la esclavitud. Es la opción del gobernante de turno para elegir arbitrariamente lo que es conveniente o correcto en favor del interés general.
Quienes firman lo que es bueno y malo son los gobiernos tras escribirlo los planificadores sociales al servicio de las élites.
Se habla mucho del caso de China como sistema de crédito social en el que las conductas de las personas permiten sumar y restar puntos que en definitiva afectan a ventajas o desventajas en la vida diaria. Pero son sistemas que de algún modo ya funcionan en occidente y no sería descabellado que pudieran implantarse de manera formal.
Pasaportes pandémicos.
En occidente la situación es distinta pero no para mejor. Mientras en China todo es más claro en una sociedad acostumbrada a fiscalización continua y una cultura de grupo, en occidente todo se hace de un modo peligrosamente oculto.
La excusa es la protección de datos y la defensa de los derechos y libertades.
En occidente la COVID supuso un hito que empezó a sembrar en las cabezas de las personas la idea de control bueno.
Para rodear la implantación por la fuerza y buscar el convencimiento, los gobiernos usan los medios de comunicación que hacen ver que los políticos tienen una capacidad innata para tomar mejores dediciones para todos. Un camino fácil para el totalitarismo.
Pero todo se planeó antes de que el virus se escapara de Wuhan. En los inicios de 2019 apareció la iniciativa CommonPass dentro del Foro Económico Mundial para liberar todo el potencial de la tecnología y los datos para el bien común.
Este CommonPass apoyada por instituciones filantrópicas y sin ánimo de lucro tenían detrás a fundaciones de los Rockefeller y toda la banca, amparada por el Foro de Davos, para crear el conocido pasaporte o certificado COVID.
La fundación creadora del CommonPass colaboró con otra organización ID2020que buscaba en 2016 que en 2020 todo el planeta tuviera una identidad digital. Entre los patrocinadores estaban la pareja Bill y Melinda Gates que casualmente llevaban años advirtiendo de la llegada de pandemias globales.
Inmigración y control biométrico.
No es fácil la aceptación de este control a pesar de la complaciente ciudadanía. Pero para ello las élites dominantes a través de Gobiernos y corporaciones tiene dos palancas que les ayude a controlar la población.
En primer lugar, la inmigración descontrolada que obliga a la población a aceptar la introducción de sistemas de identificación biométrica al amparo de la seguridad.
En segundo lugar, la crisis del sistema de seguridad social que facilitará la aceptación del dinero digital para el pago de prestaciones.
Y todo ello en torno a un sistema financiero de dinero-deuda que hará obligatorio el uso de dinero digital con trazabilidad y control.
Medidas como tipos de interés negativos, criterios de sostenibilidad para consumo personal e inversión de empresas, periodos de caducidad para uso del dinero y sistemas de crédito social son algunas de las herramientas disponibles para este control.
La idea para ejercer el control es lanzar anzuelos varios mientras se alimenta a la población con complacientes cobros que finalmente nos harán picar.
Un ejemplo son las CBDC o Central Bank Digital Currency que permiten a los Gobiernos e ingenieros sociales alcance los objetivos económicos, políticos, geopolíticos a través del espionaje ciudadano.
Como hemos indicado, la política migratoria es uno de estos anzuelos.
Modificación de legislaciones que permiten normalizar y extender las tecnologías de control biométrico que probadas en zonas de guerra y el tercer mudo pretenden el control de entrada y salida de personas, creando fronteras inteligentes que controlen en materia de seguridad a la inmigración irregular.
La paradoja es que los inmigrantes ilegales e irregulares ayudados por las mafias que se hacen pasar por organizaciones de ayuda no serán usuarios del nuevo sistema de identificación.
Es asunto de la inmigración descontrolada además de un reto global es una estrategia orquestada como el caballo de Troya de Odiseo.
Se ha permitido y facilitado en muchos casos para generar un caos que desestructura a las sociedades occidentales en primer lugar e impiden al mismo tiempo la solución ciudadana con argumentos buenistas, sentimentales, empáticos y de humanidad.
Seguramente se postularán como salvadores los gobiernos e instituciones que la han generado y facilitado para señalarse favorablemente por su solución.
Los Gobiernos son los principales promotores de pensamientos xenófobos porque no se puede considerar racismo establecer, mantener y desarrollar unos mecanismos de integración controlada de ciudadanos extranjeros evitando la destrucción de pilares económicos, sociales, valores y cultura, y sistemas de seguridad social.
Es un hecho que el flujo creciente de inmigración irregular masiva ha degenerado en un crecimiento de delitos en capitales europeas.
El efecto llamado que generan algunas corrientes facilitadoras de esta inmigración solo hace engañar a estas personas ya que los países occidentales no son ni pueden ofrecer todo lo que necesitan estas personas, generando así un caldo de cultivo para delincuencia y disturbios sociales que termina criminalizando a todo extranjero.
El francés Renaud Camus , autor de corte izquierdista, artista de vanguardia e icono gay en su país fue acusado por conspirador ultraderechista por exponer su teoría en el libro El Gran Reemplazo de 2011.
En el trata de explicar que se está produciendo un proceso de cambio en el pueblo y la civilización que en realidad es promovido de manera oculta por las élites globalistas. Estas últimas controlan el poder mediático-político para defender su estrategia que no es solo un reemplazo demográfico, sino en esencia cultural que, haciendo desaparecer la identidad europea quiere debilitar a su vez la soberanía de los pueblos y amenazar a los Estados nación.
Camus señala como reemplacistas a las élites que fomentan esta marea y el proceso de desculturización que se materializa en el olvido e la patria, la cultura y los orígenes de una nación y provoca el derrumbe de sistemas políticos, sociales y económicos.
Así lo han sabido ver algunos países que iniciaron hace décadas esta transformación en el norte y parte del centro de Europa. Pero que todavía es promovido por partidos denominados de izquierda que solo ven el beneficio electoral que en potencia supone, mientras los efectos se producen de manera también inmediata y podemos observar en los mercados laborales y sistemas de asistencia social desbordados, provocando descontento social que más pronto que tarde se volverá en su contra.
Y es que esto es un negocio que riega compañías tecnológicas, consultoras y el complejo militar y que de camino llena los bolsillos de ONGs e instituciones creadas exprofeso para utilizar el dinero de los bolsillos de los contribuyentes para derramarlo en estas misiones de la agenda globalista que da de comer a muchos feligreses.
Renta básica universal.
La revolución digital que está en marcha promete un incremento de la productividad que, además de generar nuevos empleos y profesiones parece que en términos netos reducirá la fuerza laboral. Ese es un reto al que nos enfrentaremos como sociedad.
El sistema de protección social que mantenemos se basa en un modelo demográfico de alta natalidad que la nueva agenda globalista no solo no promueve, sino que la persigue.
Para ello se encarga de favorecer política y financieramente a industrias como la del aborto o la de la muerte.
Los ingenieros sociales defienden como solución la renta básica universal. Una trampa y un engaño que hace depender al ciudadano del poder político que le da el sustento.
Pero solo el suficiente para vivir en un umbral de subsistencia.
En países como España, los ciudadanos que reciben sus rentas del sector público ya supera a los del privado. Por tanto, será más fácil implantar una moneda digital del banco central.
Muchos son los beneficios y excusas que promueven estas monedas digitales que hacen nublar la vista de los efectos sobre la vigilancia y la privacidad de las personas.
Además, es dudosa la capacidad de los Gobiernos para regular adecuadamente las monedas digitales centralizadas que puedan evitar brechas de seguridad y cyber ataques. Además de servir fielmente a un sistema financiero inflacionario que siempre castiga a los que menos tienen y aumenta las desigualdades.
La posibilidad de caos social y revoluciones no es una utopía.
Ya vemos diariamente como los políticos y sus medios, junto a los ingenieros sociales, alimentan la polarización, división y fractura social.
Una estrategia que señala izquierdas y derechas, norte y sur, oriente y occidente con el objetivo de conseguir todo lo que se contiene entre esos extremos.
Estamos en un proceso de cambiar y quitar el valor inherente al ser humano y su más preciado bien, la dignidad, que solo puede sobrevivir en una sociedad universalista a cambiarla por una sociedad tribal en el que el grupo prevalece sobre la persona para deshacerse de las otras personas molestas.
Elon Musk, un IronMan de carne y hueso.
La figura de Elon Musk es en determinados ámbitos la de un tecnócrata bueno.
Sin embargo, todo es más aparente que real.
En muchos aspectos en realidad hace lo contrario de lo que dice hacer como en el caso de la compra de Twitter para convertirla en X y hacerla un medio de la libertad.
O el caso de avisar sobre los peligros de la robotización mientras patrocina, diseña y construye proyectos transhumanistas como los de Neuralink.
Muchas de sus relaciones con instituciones o personajes desdicen también su figura. De este modo muchos de sus defensores lo ponen como antítesis de Bill Gates cuando en realidad tienen relaciones societarias en tecnología y farmacia.
Y en el ámbito institucional podemos señalar su relación y referencia en el Pentágono y el complejo militar industrial y la DARPA.
La colaboración con el sector público no se puede esconder. Ambos mantienen los mismos intereses que van desde monetizar sus proyectos innovadores y futuristas como SpaceX a mantener la artificial batalla entre izquierda y derecha que buscas alejar la opinión pública de la realidad.
También está relacionado con el Mosad, el servicio de espionaje israelí, y sus relaciones personales, familiares y antepasados son y han tenido historias cuanto menos sospechosas.
También es defensor de crear en EE.UU. un mercado de carbono y ha declarado desde 2018 que el cambio climático es la mayor amenaza que enfrenta a la humanidad en el siglo XXI.
En este último sentido, sus negocios, como Tesla, juegan un papel importante en la solución. Esto es una de los problemas que le desligó de su relación con Trump y el programa DOGE que buscaba eliminar gran parte de los créditos fiscales a la agenda verde.
La cancelación de la iniciativa Minerva que iniciara en2008 Obama y Biden, incluía criterios sociales de la agenda globalista en el ámbito militar a la vez que patrocinaba y financiaba estudios para el control social, la ingeniería de masas y dirección del comportamiento.
Era un sistema de guerra encubierta del Pentágono contra pueblos y gobiernos del mundo que no tuvo la cobertura mediática del desmantelamiento de la USAID.
No dejaba de ser un programa woke que otorgaba subvenciones a universidades en el que el tema del cambio climático estaba detrás.
Minerva financiaba proyectos de guerra no convencional que buscando lograr sus objetivos a través de operaciones de acción psicológica e inteligencia. Por ello trataban de lograr una mayor comprensión de las dinámicas políticas, sociales y culturales que en teoría persiguen consolidar la hegemonía norteamericana pero que en realidad busca mantener el statu quo y el orden basado en premisas globalistas que se saltan los intereses de los ciudadanos para favorecer a las élites que secuestran las Administraciones gubernamentales con independencia de quien esté en el poder.
Su arma principal es, desde una acción psicológica activar el miedo y para ello utilizan relatos climáticos, pandemias, emergencias recurrentes y cualquier tipo de manipulación social que paralice el espíritu crítico de la ciudadanía.
La salida de Elon Musk del proyecto DOGE puede estar relacionado también por la posible sustitución de Minerva, que el cerrara y del que participó a través de Stargate.
No obstante, Musk ha salido con información, conocimiento y experiencia que sin duda utilizará, aunque no sabemos si aparecerá por sus decisiones en el lado correcto de la historia.




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