LOS PILARES DEL IMPERIO.
La Roma que quizás más importancia tuvo no fue nunca la de la República. Tampoco fueron los mas de doscientos años últimos que dieron lugar y paso a la edad media.
Sin embargo hubo una época que si bien no fuera económica y comercialmente importante si lo fue en el sentido político.
Esa época y la que dio lugar a la Roma decadente es la que describe Antonio Escohotado en su capitulo "los pilares del Imperio".
César Augusto consigue cincuenta años de estabilidad con una gestión de Roma como Imperio convertida en necesidad debido a que no quería volver a una República que había terminado con recurrentes guerras civiles e incapaz de gestionar el Estado.
Parece una señal que si bien no quiere confirmar nada, si debe ser tenida en cuenta...
Desde su gobierno centralizado civiliza los territorios con el control apoyado por prudentes y urbaniza y embellece al mismo tiempo que funda numerosas ciudades.
Es un ejemplo más de cómo una persona capacitada rodeada de capaces, siempre con sus defectos y efectos secundarios es más capaz de hacer que una desordenada oligarquía.
Profesionaliza el servicio militar con casi 500.000 soldados, siendo una opción de carrera donde no solo aprender disciplina y técnica de combate, sino también oficios, lenguas y posibilidad de promoción social.
Orden…
I Alcance y fundamentos del progreso.
A principios de la nueva era, en el siglo I, la liquidez y el ahorro favorecía y hacía irreconocible a Roma.
Con aranceles generales del 5%, interés del dinero al 6% anual, y el dinero fluyendo al comercio.
El imperio se estaba convirtiendo en una comunidad de ciudades autónomas con una burocracia y burguesías municipales que favorecen el comercio, la obra civil y la estabilidad.
Una situación de bonanza en la que el contribuyente puede y quiere pagar lo que recibe.
1. Monetarismo rudimentario.
Augusto parece entender que la moderación fiscal genera riqueza y que esta merma en términos absolutos con la voracidad fiscal.
Bate récord de ingresos reduciendo la carga fiscal que reinvierte sin demora en infraestructura para un desarrollo que beneficia el comercio.
Facilita el crédito barato para los capaces de crear riqueza cuando el dinero en las arcas aumenta, tomando garantías prudentes.
Aumenta el número de propietarios, la producción y el consumo.
Acaba con las distribuciones gratuitas de cereal que entiende descuida el cultivo y refuerzan la complacencia.
2. La fragilidad del cambio.
Pero un caudillo divino con un ejército fuerte es un riesgo elevado que se manifiesta en la humanidad de sus sucesores: Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón.
El riesgo militar se manifiesta en el poder de la guardia pretoriana que en el futuro elige y ejecuta al rey además de escotarla.
Y desde el año 67 cuatro ejércitos nombran emperadores y con Vespasiano llegamos al primer emperador que no es noble senatorial, sino clase media…
Y la siguiente generación o dinastía son los ejemplares césares, también de la orden ecuestre, de la rama familiar de los antoninos, que se extingue con Marco Aurelio en el año 180.
II El Esfuerzo civilizador.
Aunque importantes, las infraestructuras se vuelven insuficientes para sostener la civilización del imperio. Y si bien los acueductos son esenciales para la urbe, solo la capacidad de ríos y mares navegables facilita el comercio porque las calzadas solo son facilitadoras para la movilidad del ejército.
Una indiferencia por el rendimiento parece señalar el motivo por el ahorro tecnológico como medio de consentimiento al esclavo y la amenaza para el empleo del hombre libre.
El imperio va apostando por lo contrario de su promotor asesinado, Julio César. El corto plazo y el centralismo domina la política.
Cunde la suposición de que el centro puede vivir con desahogo de su periferia.
1. La carga del volumen.
El grado de complejidad que supone millones de personas pone en marcha un proceso de simplificación social y económica.
El crecimiento depende de la autonomía municipal que pasada la autocontención de Augusto por aranceles e impuestos se reactiva tras el paso de sus sucesores.
Exportar e importar dobla precio cada 20 años y recorta las rentas del intercambio.
Todo sin contar con otras cargas como el trabajo gratuito de las corveas, mantener y alojar tropas, requisas militares, etc…
Asesinado Domiciano se cierra el siglo I y entra la familia de los antoninos, emperadores gloriosos que salvo en su política fiscal, cumplen con las virtudes romanas.
Serán Nerva, Trajano, Adriano, y Antonino Pío hasta Marco Aurelio. Todos sucesores por adopción, siguiendo el principio del individuo óptimo.
Marco Aurelio dijo, como una premonición actual, todo lo que recibáis sobre vuestra paga regular es a costa de la sangre de vuestros padres y parientes, incluidos descendientes, que diría dirigiéndose a sus soldados.
III. Entre la simplificación y el abismo.
Tras el fallecimiento de Marco Aurelio, su hijo Cómodo permitió el creciente poder de la fuerza militar que cuando consideró que no sacaban beneficio de la situación no temblaron para asesinarlo.
Puesto como nuevo emperador a Pertinax, militar que dura 89 días, una carencia que permitió a la soldadesca concluir que tampoco les beneficiaba lo suficiente.
Tras el magnicidio, y a subasta a precio por pretoriano, se compra el nuevo emperador Didio Juliano.
Su reinado duró apenas 66 días. Fue depuesto y ejecutado cuando Septimio Severo marchó sobre Roma y se proclamó emperador, iniciando la dinastía Severa. Este episodio simboliza el momento en que el poder romano se convierte en mercancía, y el Imperio —como diría Escohotado— confunde el valor con el precio.
Estamos ante una oligarquía militar de la fuerza sobre el poder de una masa complaciente.
1. Masas contra masas.
Finalmente, las legiones del Danubio, las Europa occidental y las de Siria decidieron tomar parte en una corta guerra civil que corona como estadista a Septimio Severo dando prebendas al ejercito que lo mantiene.
El consejo que dio a sus hijos sucesores, entre los que está Caracalla, es la de enriquecer a la tropa para mantener el poder.
En este tiempo las tasas impositivas se multiplican por cinco y Caracalla extiende la ciudadanía a todo habitante del imperio para tener nuevos obligados impositivos y a la vez alea moneda fraudulenta emitiendo antonianos de a dos denarios nominales la unidad que sin embargo tienen una cuarta parte de la plata que debiera.
Estas trampas multiplicaron proporcionalmente la inflación.
Estamos pues en una época con soldados poderosos e indisciplinados que dedicados al pillaje tienen enfrente una población civil proletaria complaciente, cobarde, que sobrevive con vales de economato, con ingresos mínimo vitales.
La turba romana se inclina a la inestabilidad y vacilación, temiendo a los pretorianos y no se turba en irrumpir en casas de acreedores y enemigos personales para robarles y matarlos.
Dos grupos, plebes urbanas indigentes y ejércitos desbocados se imponen a gobiernos con intimidación, subvención y manipulación…, inventando noticias falsas o silenciando las verdaderas, ejerciendo censura política adaptada a sus razones de Estado…
Nos suena.
El periodo de anarquía militar se sostiene por una veintena larga de emperadores que en muchos casos son soldados de mérito, como los sucesivos Aureliano y Probo, que fueron asesinados por una tropa que tras su magnicidio llora su muerte.
IV. Frenesí disciplinario.
En esta situación general los válidos se niegan a participar y en el caso de los publicanos, concejales-recaudadores de impuestos, son decretados como cargos hereditarios y obligatorios.
En cuando a los oficios, muchos que quieren huir de todo esto como youtubers del siglo XXI, son extorsionados con pena capital si abandonan su ciudad o comarca.
Sin embargo, más poderoso e inquietante, paradójicamente no inquietan las masas militares.
Complacencia..
La situación favorece la pobreza, el pillaje, los botines y la complacencia provocando que el comercio y tampoco el dinero circule y se tenga que restablecer el trueque como alternativa comercial, llegándose a pagar impuestos en especie.
Los campesinos pasan de ser aparceros vinculados a la tierra a colonos atados a la tierra por cada individuo y su descendencia.
Un acogimiento como siervos para conseguir protección física que preludia la edad media.
En palabras de Antonio Escohotado, se produce un desfase entre un coloso político, Roma y un pigmeo productivo, su economía.
Los sorprendente es que sobreviva dos siglos más.
La vida real llega a ser cada vez más odiosa y llega la hora de aspirar a otra, pero no tienen Netflix para ese consuelo.
Todo Imperio se derrumba por la misma grieta: cuando quienes deben sostenerlo descubren que es más rentable saquearlo que servirlo. Y entonces la historia no avanza: se repite, como una advertencia que nadie quiso escuchar.




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